Narra Beatriz.
Cuando la puerta se cerró detrás de Nessy y Milton al marcharse, sentí que me derrumbaba. Esa confesión había logrado que todo en mi vida, cobrara un sentido totalmente diferente.
Todo ese tiempo, estuve al lado de un criminal: lo había elegido y le había brindado lo mejor de mí a un maldito violador… y lo peor de todo, es que aunque no lo deseara, en cualquier momento, él podría venir y reclamar a mi hija. La simple idea me aterraba demasiado.
Me senté en el piso al lado de la p