Narra Nessy.
El viaje en avión fue el más largo de mi vida. No podía creer que todavía no llegáramos, y aunque Milton me aseguraba que era la ansiedad, ya que el vuelo no había tenido ningún tipo de retrasos.
No pude dormir durante todo el trayecto. Solamente quería ver a mi bebé, abrazarlo y llenarlo de besos; necesitaba estar a su lado y pedirle perdón por haberlo abandonado por tanto tiempo.
― Ya, cielo. Tienes que tranquilizarte ― insistió Milton, por decima vez.
― Lo sé, pero es muy difíci