Después de la noticia y ver como Samuel poco a poco despertaba después de la noticia que recibió encontró a una nerviosa Alia, que después de reír por lo que le paso a su esposo la preocupación la comenzó a invadir al ver que el no respondía.
–¡Hey! ¿te encuentras bien cielo?– Alia tomó la mano de Samuel para ayudarlo a que se sentará mejor.
– Pequeña, me haces el hombre más feliz del mundo ¿Lo sabes verdad?– Alia solo le pudo sonreír a su esposo.
los dos se fundieron en un gran abrazo y Alia