— ¿Qué rayos está pasando?
¡¡No, no, no Aliaaa!! — El grito de Samuel puso en estado de shock a las personas que aún se encontraban en la sala de juntas. Después de 15 minutos, una reunión que él pensaba tomaría más tiempo término tan rápido.
— Jason… Ordena a tus hombres que entres a la casa ya, están atacando a Alía, comunícate con la policía, llama a mi suegro de inmediato.
El segundo grito salió dejando casi paralizados a todos, el hombre salió corriendo como si un espíritu maligno lo estuv