Ariane golpeó el volante con fuerza, apenas salió a la villa principal.
Sabía que este no tenía la culpa de nada pero no encontraba ninguna otra forma de desahogarse, pues ir y golpear a Margot aunque sería inmensamente satisfactorio, no sería lo más prudente.
Porque Albert y Chantal jamás permitirían que le pusiera un dedo encima a su adorada princesita.
Estaba frustrada porque no quería estar en ese lugar, pero mientras no lograra lo que quería tenía que aguantar aún contra su voluntad.
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