Capítulo 9. Sinceridad
—Espere un momento, señorita —Le dijo un guarda, Maija se sorprendió, pero no lo pensó mucho, tal vez el príncipe estaba ocupado y dio orden de no ser molestado. Después de un rato la dejaron pasar.
Al entrar lo saludó como de costumbre. Erik fue amable también, y la invitó a sentarse.
—Me enteré sobre el accidente de la princesa Hedda, lo siento. —Erik, que parecía estar concentrado en unos documentos, alzó su mirada para ver a Maija.
—Afortunadamente no fue grave, ella está bien, no te preocu