33. Cambio de actitud
—Claro que sí, mamá. Ya me encargué del pedido de hoy y de mañana; además, tengo la ayuda que necesito ―Carmen lo miró expectante, provocando que su hijo se apenara. —Alba es eficiente. Y conoce el rancho como la palma de su mano.
—Es una chica muy dulce —comentó su madre con una sonrisa afectuosa, —y muy trabajadora. Tu padre la aprecia mucho.
—Sí, bueno, es que le da queso gratis —Jaxon bromeó, pero en el fondo sabía que Alba era mucho más que eso.
—¿Y tú? ¿La amas? —Camen hizo caso omiso a l