18. Comida familiar
—¡Siempre me ha parecido un lugar tan encantador! —exclamó Amelia radiante, mientras se dirigía a abrazar a Carmen, quien posteriormente abrazó a Alba como si fuera de la familia.
—¡Bienvenidos! —dijo Carmen con entusiasmo.
Javier se unió al saludo, intercambiando un apretón de manos con Manuel, que mostraba su alegría con una sonrisa contagiosa.
Auritz se limitó a un saludo cortés, permaneciendo en la sombra con su habitual expresión seria.
—Pasen, pasen. Tenemos preparada una deliciosa comida