Raina dudó unos segundos, pero al final extendió su mano.
Cuando sintió la mano cálida de Iván envolver la suya, tuvo una sensación que ella nunca había sentido antes; como si la protegiera de todas sus inseguridades y miedos.
Ella lo miró y, por un instante, tuvo la extraña sensación de que esa escena ya la había vivido antes, en otra vida.
En la iglesia, siempre se dice que se tiene que aceptar la voluntad de Dios. Quizás Dios entendía que Noel y Raina no estaban destinados a estar juntos. Po