Marta le lanzó a Raina una mirada cargada de odio y se largó con el orgullo por el suelo, aunque tratando de disimular que había perdido la batalla.
Raina apenas esbozó una mueca y siguió en lo suyo, buscando un regalo. Nada de lo que veía le terminaba de llenar el ojo, así que le pidió a la vendedora que la llevara a otra sección.
"Pero alguien se le adelantó."
La frase de Marta sobre el collar no dejaba de darle vueltas en la cabeza. Raina sacó el celular y le escribió a Oliver. Para esto, sol