Habían pasado exactamente seis meses desde la boda.
Valentina estaba sentada en el borde de la bañera, con las manos temblando y el corazón latiéndole tan fuerte que parecía que iba a salirse del pecho. Sobre el lavabo había tres pruebas de embarazo, todas con el mismo resultado: dos rayas azules perfectamente marcadas.
Estaba embarazada.
Se quedó mirando las pruebas durante varios minutos, incapaz de procesarlo del todo. Una parte de ella quería gritar de felicidad. Otra parte estaba complet