Lucas se quedó mirando la pantalla del teléfono durante casi un minuto sin saber qué responder. Diego esperaba en silencio al otro lado de la videollamada, con la mirada fija y paciente. Era la primera vez que veía a su padre adoptivo con esa expresión tan seria.
—Lucas… —insistió Diego—, solo necesito que me digas la verdad. ¿Quieres que vayamos a buscarte?
El niño sintió que el pecho se le cerraba. Detrás de Diego podía ver parte de su sala: el sofá viejo donde siempre se sentaban a ver pelíc