Annika estaba emocionada, no solo porque conocería al amor prohibido de Ibor, sino porque tendría la oportunidad de hablar con Kian, quizás de llegar a un acuerdo con él, aunque también se sentía nerviosa de escuchar su voz, en especial, porque decirle que acabar su relación era la única posibilidad que tenían.
Aunque sabía que no podía ponerlo en riesgo, allí estaba su oportunidad, quizás la única que tendría, y no pensaba desaprovecharla. Haría lo que fuera por escuchar su voz una vez más, t