El duque arribó a la propiedad de su prometida para saber cómo se encontraba luego de que la noticia de que había estado hospitalizada se filtrara en los noticieros, siguiendo las órdenes de su padre.
Lo recibió la madre de Annika, rezumando frialdad, neutralidad y elegancia. No había emoción alguna en ella, ni la sorpresa de que el duque estuviera allí, si bien sabía que era cuestión de tiempo para que apareciera, queriendo saber del estado de salud de su hija.
—Gracias por su preocupación,