La celebración fue divertida y amena hasta altas horas de la noche. Annika jamás se había reído tanto en su vida. La gran familia de Kian era divertida y muy unida y en ningún momento la hicieron sentir menos, todo lo contrario, la trataron como a una igual y hasta bromearon a costa de ella y su relación. Tanto, que se vio aceptando la invitación que Jolie y Avery le hicieron, después de todo, se sumaba una chica más a ese grupo donde el masculino aún las superaba.
Todo el nerviosismo que sentí