—Si es ese día, estaré con mis dos hijos si no hay problema.
—Será bienvenido, pero deberá ser otro fin de semana, Maju nos invitó a su cumpleaños.
Eso no se sintió nada bien, menos mal llegó Vladímir y Benjamín, me salvaron de la eminente pena. Ya estamos separados, es normal que ella empiece a hacer su vida.
—César. —estreché las manos con los dos caballeros.
—¿Socorro no vino? —negó.
—No se sintió bien, ella dice que no, pero yo sé que viene nuestro segundo hijo. —Eso tampoco se sintió bien,