Esa noche, durante la cena con Andrés, la familia se portó curiosa y cauta, pero él mantuvo el control de los chicos y se mostró muy agradado con todos. Cuando Bárbara le presentó a Arturo, lo miró con curiosidad.
— Arturo Montesinos, ¿El magnate hotelero? ¿El mismo de la prensa y revistas de negocio?— preguntó un poco incrédulo.
— Arturo Montesinos, el prometido de Bárbara, me gusta más.
— Me alegra mucho.
— Vamos a casarnos muy pronto, y por supuesto estás invitado.
— Me siento honrado de que