Amarte es mi condena. Cap. 35: ¡Huyó del país!
Malú regresó a su casa sana y salva, sin embargo tenía la duda anclada en el corazón, quería saber que escondía Sebas en ese casillero, pero ¿cómo iba sin tener la certeza de que no la estuviera siguiendo?
—Necesito saber qué escondes —susurró, caminaba por su alcoba, ansiosa, requería pensar con calma, y la única manera era usar a su hermana gemela y que la suplantara, suspiró profundo, y entonces su móvil sonó, se sobresaltó, miró que era Sebastián, y sintió un escalofrío, además era tarde, f