La dirección del encuentro la eligió Fiona.
Era el hotel más lujoso de toda la región este.
Desde el otro lado de una puerta, escuché una respiración agitada.
—¿No puedes portarte bien? A mi lado no es seguro.
Había visto muchas caras de Carlos: el frío, el tierno... pero nunca lo había oído tan resignado.
—Te extraño tanto, Carlos… Estoy a punto de unirme con otra persona. Te he rogado que me veas y aún así te niegas. ¿De verdad te enamoraste de tu compañera? ¿De esa omega recogida de la zona f