~Pov de Helena~
—Hola, princesa— La voz de Cris, ronca y familiar, me envolvió desde el otro lado de la línea, y me tumbé en mi cama, sintiendo cómo el colchón me acogía.
—¿Hola, Cris, cómo estás?—pregunté, mordiéndome el labio inferior. Era increíble cómo solo escuchar su voz desataba una estampida en mi pecho.
—Bien, princesa. Acabo de llegar a mi departamento, fue un día largo, pero escucharte lo mejora todo—respondió, y pude oír su suave respiración a través del auricular.
Una sonrisa