Estaba en el departamento de Renato hace cuatro horas. El aún no llegaba. Según lo que me había contado, su pareja se encontraba en una gira con algún otro famoso, así que tenía el lugar solo para mí.
Me encontraba en el piso número veinte. Necesitaba desaparecer, no quería seguir viviendo.
Me asomé al balcón y solo podía imaginarme cayendo. Era lo que quería y estaba dispuesta a hacer.
Crucé la barrera de vidrio, cerré los ojos y sin pensar en nada más me solté. Rápidamente dos brazos me agarr