Ji-hoon! ¡Ji-hoon! —lo llamó Valeria con una desesperación desgarradora, sosteniendo su cabeza entre sus manos y dándole leves palmaditas en la mejilla—. ¿Qué te pasa? ¿Qué sucede? ¡Abre los ojos, Ji-hoon, por favor!
Min-ho y Tae-young se arrodillaron de inmediato a su lado para ayudarle a acomodar el cuerpo inerte de su compañero sobre la alfombra, mientras el caos se reorganizaba con una frialdad ejecutiva. El mánager Kim, quien ya se encontraba al teléfono con las autoridades locales, elevó