Mundo ficciónIniciar sesiónEl Fuego Dormido Puede Germinar
Dante cerró la puerta de su propio dormitorio con un golpe seco y se dejó caer contra ella, soltando un bufido frustrado. Aflojó el nudo de la corbata con un gesto brusco, como si esa tela pudiera liberar la presión que lo había acompañado toda la cena.
El licor aún ardía en su garganta, pero no era el alcohol lo que lo







