—¡Alejandro!
Mariana intentó detener a Alejandro.
Al ver esto, Julián rápidamente se interpuso en su camino.
—¡Mariana! ¡Todos están aquí para celebrar tu cumpleaños! ¡Anda, apaga las velas!
Mariana quería salir corriendo, pero Julián la bloqueó por completo.
Su rostro se descompuso.
Alejandro siempre había sido alguien que ocultaba bien sus emociones, ¿cómo podía perder el control tan fácilmente por culpa de Sofía?
¿Será que… de verdad ya no le es indiferente?
Afuera del club, Luna estaba tan n