—Parece que la señorita Valdés tiene muy buena relación con el señor Casanova —dijo Mariana García con una frialdad que helaba el aire—. Y yo creyendo que venías con buenas intenciones, que querías ayudarme… Pero no, solo viniste a burlarte de mí.
—Mariana…
—Si el señor Casanova no tiene intención de colaborar, entonces no hay nada más que hablar.
Sin decir más, Mariana tomó el contrato de cesión del terreno, se dio media vuelta y salió del restaurante con paso firme.
Sofía se quedó mirando con