Gracias a que no había nadie puedo ver y pensar con claridad. El cuarto de vigilancia se encontraba apartado de todo, pero estaba abierto así que entre en este y volví a ver el vídeo donde podía ver a mi pequeño Maximiliano buscarme desesperado.
Antes de ponerme a llorar, ví unos portaplanos acomodados sobre un archivero, los tomé y cuando los saqué casi se me escapa un grito de alegría. Este descubrimiento era como encontrar agua en un desierto.
¿Cómo no pensaron en esto antes?
Se trataba d