La mañana siguiente me arreglo el cabello lo mejor que puedo. Cuando Paloma se vaya al colegio voy a poder salir y arreglar este desastre.
Tengo mechones tintados y otros oscuros. Las raíces se ven muy claras.
—Es un maldito desastre.
Respiro profundo antes de salir lista para afrontar el día que espero sea mejor que ayer.
No fue hasta pasadas las dos de la mañana que pude conciliar el sueño. No podía dejar de pensar en el beso de Roman. Aún podía sentir la calidez de sus labios sobre los míos.