«¡LAS PELIRROJAS ATACAN EN GRANDE A LOS GRANDES! ¡ELLIOT LE ROUX HA ENCONTRADO SU PROPIO RUBÍ!»
Bebió su flauta de champán en tres sorbos y se buscó otra en menos de un segundo, sorprendiendo al mesero de la bandeja.
—Loca, en serio, tanto que te quejabas de ser un instrumento para los chismes de Leonardo Gold y ahora checa, te volviste tendencia con Elliot Le Roux en menos de tres horas —escuchó a Carla sermonear desde su celular, en una videollamada. Le había enseñado a la morena el interior