Alessa recordaba muy bien el momento en el que todo pasó; eran seis semanas de atraso, así que todo se reducía a un encuentro específico.
Se acordaba perfectamente. Fue una noche, fría y bastante hermosa; fue la noche que ella llegó tarde de una cena con Sophia y estaba durmiendo profundamente a muy temprana hora, mientras él estaba en su taller terminando unos ajustes a su Lambo.
Recordaba muy bien haber sentido la presencia de Leonardo en la cama y luego muy cerca de ella. Se había removido,