Punto de Vista de Héctor
—¡Ella no está aquí! —le contesté con amargura.
—Si estuviera, ¿me lo dirías? —Se bajó del auto y se recarga contra la puerta.
—La verdad, no. Si se fue de tu lado, por algo será. No digo que la conozco mejor que tú, pero algo sé de ella... ¡ahora vete de mis tierras! —le grité.
Estas tierras eran mías. Las había ganado con mi propio esfuerzo, no las heredé de ninguna familia.
Estudié negocios para trabajar con humanos, dejando atrás cualquier idea de ser alfa. Pero cuan