Punto de Vista de Elena
Vivía una doble vida: fingía estar feliz cuando Tomás estaba cerca, pero cuando me quedaba sola, no podía parar de pensar en lo que había leído en mis archivos médicos.
Sin él a mi lado, esos pensamientos me volvían loca.
Tenía que buscar otro doctor, alguien que no fuera de la Manada del Desierto Ámbar, alguien que me dijera toda la verdad. Ya era obvio que todos me habían estado mintiendo.
Parte de mí no quería creerlo, pero otra parte empezaba a entender todo: por qué