Punto de Vista de Héctor
—¡Héctor... mejor llévame de vuelta ya!
—Elena... —intenté que me escuchara, que me diera una oportunidad, pero había levantado una muralla entre nosotros. Giró su cuerpo hacia la puerta y cruzó una pierna sobre la otra, como si hasta sus extremidades quisieran huir de mí.
—Bueno, si eso quieres... —siseé entre dientes. Podría haberle contado la clase de monstruo que era él, pero jamás me habría creído.
Estaba tan manipulada por él, tan dominada desde tan pequeña, que ah