—No te estaba preguntando, te decía qué hacer. —le rugió de vuelta.
—Tengo una pista sobre la manada Luna Blanca. Nos acogerán, especialmente cuando les cuente lo que sé. —se frotó las manos, codiciaba su búsqueda de esa misteriosa manada de la que nunca había oído hablar, y eso que yo había oído mi parte de nombres de manadas, había escuchado suficientes historias de parte de los Alfas, pero ni una sola vez se había mencionado a esa esquiva manada Luna Blanca.
Me movieron; dos renegados machos