Algo que, por razones de seguridad, quería abordar lo antes posible.
—Piénsalo, tengo un ático en el club de playa con tu nombre escrito por todas partes. —abracé a la tía Elena y le di un beso en la coronilla. Ella había renunciado a tanto por mamá, que era hora de que hiciera algo por sí misma.
Pero siempre tendría un lugar en mi manada, si eso era lo que realmente quería.
Ambos nos dirigimos de regreso hacia la Casa del Alfa y encontramos a mis padres, Josi, Lucas y Lobo ya dentro. El coche d