POV de Tomás
—Todavía no hay señal de ella, Alfa...
—¿Has revisado las manadas cercanas? —le rugí a mi beta, que una vez más regresaba con las manos vacías—. Tiene que estar en alguna parte.
—No me digas —le gruñí.
Dejó que ella se escapara.
He estado furioso con él, y mi lobo estaba furioso conmigo. Él me culpa a mí tanto como yo culpo a Zacarías por dejar que ella se escapara.
—¿Dónde demonios está? —golpeé mis puños contra mi escritorio, antes de voltear todo el mueble de la furia.
Mi lobo c