Mundo ficciónIniciar sesiónAl observar a Lisbani con la mirada de absoluto odio, Liuggi sintió su cuerpo erizarse y un atisbo de miedo se instaló en su corazón. Nunca la había visto observar a nadie de esa manera y mucho menos a él, sin embargo, pensó era lógico estuviese así porque estaba herida, cuando iba a hablarle ella se le adelantó expresando en tono gélido.
—¡¿Qué haces aquí?! Hasta donde







