Mundo ficciónIniciar sesiónLa mujer los observaba de forma desafiante, apuntó con el arma a Liuggi, mientras le decía a Lisbani.
—¡O te apartas de él o le vuelo los sesos! —exclamó con enfado, mientras su rostro estaba desfigurado productos de los golpes propinados por Sophía, al cual se le sumaba su semblante de absoluta maldad.
—¡No le dispares! —exclamó Lisbani asustada—. Iré contigo,







