Mundo ficciónIniciar sesiónEntretanto Mariana recibió una llamada y sonrió feliz, no iba a irse sin antes ejecutar lo planificado, no pensaba desistir de sus planes, por causa de la estupidez de Sophía, pensó. Vio a Liuggi, conversando con Victoria y Mauro, y se emocionó, allí estaba su oportunidad. Caminó hasta ellos interrumpiéndolos.
—Disculpen. Liuggi, ¿Quieres saber de los Antonelli Bianchi? Yo estoy dispuesta a decirte







