DAMIÁN
Me portaba como un reverendo estúpido con ella, un cavernícola, yo no soy del tipo de hombre que no sabe controlar sus emociones o se deja llevar por ellas; es que me ganó la rabia de ver cómo él le coqueteaba y ella correspondía, por eso, cuando se fue y me quedé con Carlos para indiciarle que lo restante del depósito estaba lista, él me dijo.
—Su esposa solo sonreía por amabilidad, yo no soy del tipo de hombres que se meten con mujeres casadas o las sonsacan para cometer alguna locura,