NATHALIE
Tuve que guardar la compostura porque estaba Carlos ahí, no sé cómo pude seguir como si nada o probar bocado luego de ese beso, ¡Dios mío que beso! Sentía que me estaba quitando el aire de los pulmones, mis mejillas sonrojadas era prueba fiel que para mí no había sido un beso cualquiera, pero como siempre Damián no le importa mis emociones o sentimientos, solo mira su plato y sigue comiendo como si lo que acabara de hacer no fuera nada.
—La comida está deliciosa, no hay que negarlo — Y