Después de cenar, Aaron pagó la cuenta marchandonos del restaurante, dimos un corto paseo antes de subir a su coche, sentandonos en unos bancos que había en un parque que había cerca. Aaron puso su brazo detrás de mi espalda, mientras hablábamos, haciéndome reír como hacía tiempo que no reía.
—- Entonces ¿quieres hacer el máster de diseño de moda? es un mundo muy bonito, vestir a la gente y luego verlas en las pasarelas, supongo que te sentirás orgullosa el día que veas tus diseños y tus sueños