Una vez que la sirvienta se marchó, Duncan se quedó sentado en la cama mirandome.
—- ¿No estás incómoda ni te aprieta la cadena?¿verdad? —- me pregunto.
—- No, pero Duncan una pregunta ¿me vais a tener aquí y de esta forma hasta que tenga a vuestro bebe?---- le pregunté.
—- Si fuera por mi esposa si, yo intentaré soltarte cuando ella no este y daremos un paseo o nos bañaremos en la piscina, lo que tu desees hacer —- me dijo
Duncan alguna que otra noche, entraba en mi dormitorio, se acostaba a m