Capítulo 40. Parte 1
Diego:
Salgo despavorido del hospital, caminando a toda prisa hacia el estacionamiento donde tengo aparcado mi auto. Por el trayecto, caras conocidas me saludan sin sospechar que hoy no devolveré, como es costumbre, esa mirada acogedora y amable a la que están acostumbrados.
Al llegar a mi auto, me encierro y dejo escapar un grito ensordecedor, mientras mi pecho sube y baja con la ira acumulada por la traición del que fuera, por muchos años, mi mejor amigo.
Me quedo pensando en todos los moment