Capítulo 39. Parte 3
Diego:
Bernardo deja sus pertenencias en la canasta para lavarse las manos e ingresar al pabellón, donde una paciente duerme bajo los efectos de la anestesia, ajena a que, a pocos metros, se está gestando una traición que nada tiene que ver con ella.
Mi supuesto amigo sonríe y hace un gesto esperando por mí, mientras que yo solo me limito a darle la espalda para mirar la pantalla de su celular, asombrado de lo que sucede frente a mis ojos.
El que era mi mejor amigo hasta hace un par de minutos