Capítulo 32. Parte 1
Antonella:
Tres adultos sentados en la mesa de una cafetería del hospital. Dos de ellos se retan con la mirada, y el tercero, que soy yo, juega nerviosa con la taza mientras observa cómo se enfría el café. Carraspeo la garganta, deseando que alguno rompa el silencio. El pequeño ruido cumple su función: es mi hermano quien habla primero.
—Me ha contado Antonella que estás casado —dice Enzo, mientras yo reprimo el impulso de empezar a morderme las uñas.
Abro la boca ligeramente, esperando explica