Capítulo 31. Parte 3
Antonella:
Nos sentamos en la cafetería del hospital y nos quedamos conversando. Enzo me toma de las manos al escuchar la vida que he tenido que soportar junto a Bruno.
—No entiendo qué haces viviendo con él —comenta con asombro.
—No es fácil... nada ha sido fácil para mí, he estado sola...
—Lo siento, no sabes lo mucho que lamento haberte dejado, es lo que me vuelve loco día a día.
—No quiero que sientas culpa —le digo con sinceridad—. Entiendo que te hayas ido, a mí me faltó el valor.
—Cuando