Capítulo 20. Parte 4
Antonella:
Domingo por la mañana, voy apenas con mi bota subiendo una a una las cosas que caben en la bandeja del desayuno de Bruno. Primero la taza donde beberá su café, luego la "bendita" mermelada, el pan, y por último, el termo con agua caliente. Despierto a Bruno con suavidad para que no quede traumado, y luego de abrir los ojos lagañosos, se estira como un acordeón quedando fofo, y así acomodarse en la cama para recibir la bandeja que va justo encima de sus regordetas piernas.
—¡Ay, imbéci