Capítulo 22. Parte 1
Diego:
Con cuidado de no despertar a Antonella, me levanto del sofá donde pasamos la noche. Llamo a mi asistente para cancelar unas citas y regreso a la sala, donde ella sigue profundamente dormida. No puedo evitar contemplar su belleza y la serenidad de su rostro; cada línea y gestos me parecen perfectos, y siento un deseo profundo de protegerla y permanecer a su lado. Tras un rato, decido buscar el baño; subo las escaleras y doy con una puerta que, para mi mala suerte, corresponde al cuarto q