ERIC
Sin que nadie diga nada más comenzamos a ponernos en marcha hacia nuestro objetivo.
Rescatar a mi mujer.
–Mis hijos se adelantarán para sondear la zona y avisarnos de cualquier complicación –Alpha Caleb habla y volteo hacia él mientras acomodo las ropas que Isabella nos entregó–. Su tía los teletransportará y luego a nosotros una vez que ellos exploren la zona.
–Bien –aseguré.
–Movámonos entonces –el Alpha le hizo una seña a la pelirroja y ella asintió.
–Tómense de las manos –habló hacia l