Capítulo 59 —Era a mí a quien miraba
Dana:
Le pedí a Verónica que dejáramos la conversación en la que involucraba a Geon para otro momento. No tenía fuerzas para seguir hablando de él, no todavía. Sentía que, si abría esa puerta, no iba a poder cerrarla en días. Le pedí, casi rogándole, que me llevara de inmediato a ver a mi padre.
El trayecto hasta el hospital lo hice en silencio, mirando por la ventanilla, con las manos apretadas sobre mi regazo. Cada calle conocida despertaba recuerdos que no